Las cargas que nos limitan el presente

Escribo este post en medio de un gran cambio en mi vida por mi rol de mamá. Un rol maravilloso, misterioso e inimaginable; muchas personas te hablan de ser mamá, pero sólo cuando lo vives, descubres un amor jamás sentido y una responsabilidad inmensa para ser cada vez mejor no solo por ti sino por tus hijos.

Este nuevo rol me ha llevado a descubrir en mí cosas nuevas y me ha confrontado también con pensamientos, creencias y emociones que alguna vez sentí o pensé, pero que no habían vuelto; con los años creía que ya estaban sanadas, resueltas u olvidadas.

Cuando nos vemos enfrentados a situaciones nuevas, crisis o momentos difíciles descubrimos nuevas facetas de nosotros, algunas que nos gustan, otras que nos sorprenden y otras que quizá habían acompañado alguna parte de nuestra historia y creíamos que ya no nos acompañaban más.

Por esto, a raíz de mi vivencia personal, de mis confrontaciones diarias y de mis descubrimientos; hoy quiero dejarles una corta reflexión acerca de lo poderosos que somos nosotros.

Es asombrosa nuestra capacidad de reinventarnos, de cambiar, de adaptarnos a lo nuevo y de recrear nuevos escenarios para acoplarnos a nuevas situaciones. Sin embargo, a veces tenemos cargas del pasado, lastres que no hemos soltado, situaciones no perdonadas, asuntos no resueltos, que nos llenan de creencias negativas, paradigmas… Esas cargas pasadas nos hacen perder nuestra capacidad de reinvención, nos hacen anclarnos al pasado y no estar ligeros de equipaje para sorprendernos por lo que nos trae el presente.

Entre más cargados estemos con el pasado, menos podremos descubrir y vivir el presente, que es el que nos permite ir tejiendo el futuro.

Por esto hoy quiero invitarlos a que nos detengamos a pensar cuales son esas situaciones, pensamientos o sentimientos que nos anclan al pasado y que no nos dejan sencillamente volar como una pluma, estar tranquilos y abiertos para dar y recibir en el presente.

Por más difíciles que sean las situaciones vividas en el pasado, nadie nos quita la capacidad de elegir cómo mirarlas y cómo enfrentarlas hoy. Los invito entonces a tener un espacio de reconciliación con nuestro pasado, para vivir más ligeros de equipaje y así estar más en el aquí y ahora de nuestro hermoso presente.

Saludos y abrazos inmensos desde Panamá.

4 Comments on “Las cargas que nos limitan el presente”

  1. Yo a veces sueño con el colegio y lo mal que la pase. Es horrible y me levanto asustada. Igual toca trabajar lo.

    1. Claro que sí, hay que cerrar ciclos que nos anclan al pasado, para así poder avanzar y vivir más felices. Abrazo.

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