Mindfulness: Atención Plena

Este Blog más que hablarles de un mundo perfecto, busca compartir realidades cotidianas y mostrarles de una manera sencilla cosas que he vivido y que seguramente también ustedes.

Hoy quiero compartirles mi situación y más que ser un espacio de desahogo y de buscar que estén de acuerdo conmigo o que compartan mis mismos sentimientos, busca facilitarles herramientas que han sido útiles para mí.

Es increíble cómo nuestro día a día nos agobia, las tareas y quehaceres nos invaden a cada hora y a veces el único momento que tenemos para poner nuestra mente en blanco es cuando cerramos los ojos para dormir. Nos levantamos y vamos en un solo afán, cumpliendo y marcando listas de tareas realizadas en “Checked”. Es abrumadora esa sensación, cuando abres los ojos en la mañana y solo piensas en “tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro”.

Adicional a nuestros quehaceres, el mundo de la tecnología nos mantiene en un modo de alerta constante, a tal punto que creemos que nuestros momentos de esparcimiento, relajación o desconexión de la rutina están en revisar el Facebook, Instagram, Linkedin o ver videos de Youtube, entre otros.

He estado observándome por ciertos días, y mirando mi entorno con detenimiento y les confieso que lo que veo me abruma, pues sigo viendo que vamos en modo automático y que cada vez este modo va siendo más acelerado. No sé si les pasa, pero a veces voy tan rápido que ni recuerdo para dónde voy, olvido los detalles, HASTA HE LLEGADO A PENSAR QUE TENGO PROBLEMAS DE MEMORIA.

Es tanta la sobre estimulación de mi mente, que me es difícil concentrarme en una tarea, pues cuando empiezo a hacerla, ya estoy pensando en la siguiente que tengo que cumplir. Me la paso anotando las cosas que debo hacer para que no se me olviden y a veces siento que mi vida se enfoca en HACER, CUMPLIR Y SEGUIR HACIENDO…

 ¿Les ha pasado a ustedes?

Estoy segura de que muchos estarán de acuerdo conmigo. Es tanto lo que debemos hacer para satisfacer las exigencias y demandas del día a día que no escuchamos nuestro cuerpo, nuestra mente y no nos observamos.

Hace algunos años una persona muy especial en mi vida, mi coach y colega, me introdujo al término del “Mindfulness”. Esta palabra empezó a ponerse de moda como una técnica para trabajar en nuestro foco, y para desarrollar habilidades de coaching como la Escucha Activa, pero realmente no conocía de qué se trataba. En este tiempo inicié el proceso de realizar unos ejercicios de meditación en donde buscaba en esencia escuchar mi cuerpo, mente y observarme. Recuerdo que lo que era clave en estos ejercicios era observar los pensamientos y dejarlos pasar, sin aferrarme o detenerme en ellos. Que labor tan difícil, pero con práctica fuí mejorando.

Luego hace unos meses, esta misma persona, me compartió una aplicación que realmente ha cambiado mi vida y se las quiero compartir. Se llama Headspace, ¿La han oído? Les cuento que es una herramienta muy sencilla y práctica para entender qué es Mindfulness o la Atención Plena.

Su fundador, Anddy Puddicombe, fue monje y luego de dedicarse por muchos años a la meditación, decidió emprender el reto denseñar al mundo occidental los beneficios y el poder del Mindfulness. Su lema es “Trata tu mente correctamente”

En términos sencillos qué es Mindfulness:

En mis palabras Mindfulness es poder estar 100% conectado conmigo, con mi cuerpo, tener la atención plena en mí, siendo capaz de reconocer mis emociones, pensamientos, sensaciones y reconociendo que están ahí en mí, pero que YO NO SOY ESA EMOCIÓN O ESE PENSAMIENTO y por esto dejo que lleguen y se vayan.

 ¡Mindfulness nos ayuda a tener foco!

La mejor analogía para explicarlo es a través del video “Blue Sky” de Headpsace:

Cuando la mente está en calma es brillante, serena y feliz. Pero la vida no siempre está en calma, a veces hay nubes oscuras, humo, lluvia, tormentas y vientos. En estos momentos es tan difícil pensar el algo diferente, pues estamos enfocados en la turbulencia. Se nos olvida en dónde estamos y que puede existir un cielo azul. Pero el Cielo Azul siempre está ahí, más arriba y debemos buscarlo para volver a conectarnos con nosotros mismos. Es difícil recordar que la calma que queremos está siempre ahí y eso es lo que debemos trabajar a través de la Atención Plena o Mindfulness.

En la aplicación que se puede descargar al celular, hay diferentes opciones para aprender la técnica y se empieza con un entrenamiento básico de 30 sesiones de 10 minutos, luego puede pagarse una membresía para acceder a más ejercicios enfocados en diferentes temas como trabajo, mejorar el desempeño, ejercicio, niños, salud, entre otros temas.

Una sesión de Headspace se puede resumir en 6 momentos

  1. Enfoque en Respiración y despeje. Dejar a un lado el mundo exterior.
  2. Enfoque en nuestro Cuerpo y cómo está, sin aferrarnos a ninguna dolencia o sensación, solo observando.
  3. Enfoque en Emociones.
  4. Revisar la intención del ejercicio.
  5. Conteo de Respiración de 1 a 10, tratando de enfocarse sólo en esto.
  6. Conexión con la realidad nuevamente.

La idea es tratar de tener foco en una sola tarea y en caso de que la mente se distraiga con otras cosas, volverla a traer al ejercicio, buscando siempre que los pensamientos pasen como nubes y no se posen en la montaña, que en esta metáfora sería nuestra mente.

 

Realmente es una herramienta que me ha servido mucho para tener foco en medio de la turbulencia, me ayuda a identificar mis emociones y a darme cuenta que las siento y que están ahí, pero que igual pasan y que yo NO SOY esa emoción. Recuerdo a través de estos 10 minutos que independientemente de la turbulencia siempre hay un cielo azul.

Espero que les sirva y que mi reflexión de esta semana los lleve a practicar estos ejercicios y a conocer más acerca del poder de MINDFULNESS.

Espero sus comentarios en mi página de Facebook.

*Todos los dibujos son propiedad de Headspace. Confieso que me ENCANTAN!

 

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